Preescolar (3 a 5 años)

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Razones por las que tu hijo se niega a comer

Razones por las que tu hijo se niega a comer

La neofobia (miedo a todo lo nuevo) alcanza su punto álgido en torno a los 18 meses y la neofobia a la comida es muy frecuente a esta edad. Se trata de un proceso que todos los niños pequeños sufren en algún momento de sus primeras etapas de vida y que se produce en torno al momento en que el niño aprende a caminar y a moverse de forma independiente. Cambios: los niños pequeños son muy temperamentales y los cambios que se producen en su desarrollo los hacen especialmente sensibles. Crecimiento y menor apetito: un ritmo de crecimiento se enlentece alrededor de los 2 años, muy relacionado con que el apetito también se reduce. Demasiadas distracciones: los niños pequeños se distraen con facilidad y si esto ocurre cuando llega la hora de comer, menos comerán. Cansancio: tu hijo puede estar demasiado cansado para comer. La dentición y la enfermedad: ambas influyen en el apetito de tu hijo.   QUÉ HACER SI TU HIJO NO QUIERE COMER Prepara a tu hijo para lo que le espera en el plato. A los niños pequeños no les gustan las sorpresas inesperadas en sus platos, así que asegúrate de incluirlos en la planificación, la compra y la preparación de las comidas. Reduce el tamaño de las comidas y de las porciones. A menudo, los niños pequeños pueden sentirse abrumados por la cantidad de comida que se les pone en el plato y eso puede disuadirles de querer comer. Los platos vacíos no son el objetivo. No obligues a los niños pequeños a terminarse todo lo que hay en el plato. Obligar a tu hijo a comer más de lo que le apetece es anular sus señales internas naturales de hambre. Utiliza platos divisores con al menos dos "alimentos seguros" que sepas que les gustan. Sin embargo, procura no caer en el hábito de utilizarlos siempre: reserva los platos divisores para servir un alimento nuevo junto a dos alimentos seguros un par de veces a la semana. Evita ser repetitivo con las comidas. 
Preguntas frecuentes sobre porque los niños pequeños no comen verduras

Preguntas frecuentes sobre porque los niños pequeños no comen verduras

  ¿Qué hacer cuando tu hijo no quiere comer verduras? No reaccione ni responda negativamente de ninguna manera, simplemente siga ofreciéndole una amplia gama de verduras de diferentes formas y colores en cada colación y comida.   ¿Debo obligar a mi hijo a comer verduras? Nunca debemos forzar a nuestros hijos a comer. El soborno tampoco es una buena idea, ya que en realidad hace que el alimento en cuestión se demonice aún más. Obligar a tu hijo a comer verdura para conseguir un poco de chocolate hace que la verdura sea aún más desagradable. Ten paciencia y sigue ofreciéndole verduras, aunque las rechace; pueden pasar hasta 15 o 20 ofertas antes de que tu hijo empiece a aceptarlas.   ¿Por qué los niños pequeños odian las verduras? Cuando somos bebés, nacemos con una preferencia por lo dulce debido a que la leche materna es dulce y los bebés tienen que aprender a que les guste el sabor amargo de las verduras. Además, las verduras pueden requerir más masticación y un niño hambriento puede estar menos dispuesto a comer verduras ricas en fibra cuando los carbohidratos simples pueden consumirse con facilidad y proporcionar la energía instantánea necesaria para alimentar su juego.  
Preguntas frecuentes sobre los niños pequeños que no comen

Preguntas frecuentes sobre los niños pequeños que no comen

  ¿Es normal que los niños pequeños se nieguen a comer? Los niños pequeños son famosos por su selectividad a la hora de comer. Si tu hijo parece no querer comer, es muy posible que se trate de una etapa normal, aunque exasperante, de su desarrollo. Con el tiempo, sus gustos y hábitos alimentarios volverán a ser los mismos, siempre que sigas ofreciéndole una variedad de alimentos. Aunque el hecho de ser mañosos con la comida, o incluso de dejar de comer temporalmente, no suele ser motivo de preocupación, hay ocasiones en las que es mejor pedir consejo a tu pediatra.   ¿Cuándo debería preocuparme si mi hijo no come? Acepta menos de 15 alimentos (incluyendo golosinas, snacks y bebidas). Está perdiendo peso. No le gusta o rechaza grupos enteros de alimentos (cereales, lácteos, proteínas, etc.) Pasa varios días sin comer. Tiene fijación por ciertas marcas o envases de alimentos. Requiere una comida diferente a la del resto de la familia. Se muestra ansioso en situaciones sociales a causa de la comida. Tiene una respuesta emocional dramática a los alimentos que no le gustan, como gritar, huir o tener arcadas al ver u oler determinados alimentos.   ¿Qué causa la falta de apetito en los niños pequeños? Aparte de lo habitual, el cansancio, la dentición, la afirmación de la independencia y la ralentización del crecimiento, que afectan al apetito de los niños, una de las causas más comunes de la pérdida de apetito en los niños pequeños es la deficiencia de hierro, la anemia, causada por no comer suficientes alimentos ricos en hierro, como la carne, los huevos y los cereales enriquecidos. La anemia puede provocar falta de apetito y disminución de los niveles de energía. Un simple análisis de sangre puede determinar si tu hijo tiene anemia. Beber demasiada leche de vaca también puede interferir en la absorción del hierro.  
Comidas y consejos para los niños mañosos

Comidas y consejos para los niños mañosos

Descubre los mejores consejos para que tu niño mañoso pruebe alimentos nuevos y saludables con la ayuda de nuestras divertidas actividades.   CONSEJOS PARA NIÑOS MAÑOSOS CON LA COMIDA Justo cuando creías que sabías lo que le gusta a tu hijo, éste se pone manos a la obra: rechaza sus comidas favoritas o está demasiado ocupado corriendo para querer sentarse a la mesa. Hemos reunido nuestros mejores consejos, sabrosas sugerencias e ideas para ayudarte.   Los gustos de los pequeños cambian, así que sigue ofreciéndoles nuevos alimentos. Prepara a tu hijo para lo que le espera en el plato. Sé paciente y deja tiempo suficiente para las comidas. No le obligues a comer algo que no le gusta. Celebra mucho a tu hijo cuando coma, aunque sea poco. No te rindas. Recuerda que pueden ser necesarios entre 10 y 15 intentos, así que sigue intentándolo.   ACTIVIDADES ALIMENTARIAS DIVERTIDAS PARA NIÑOS PEQUEÑOS Diviértete experimentando con la comida para que los más pequeños se aficionen a la fruta y la verdura.   Aprender sobre los alimentos: Intenta cultivar algunos alimentos en casa o anima a tu hijo a ayudar a lavar las verduras o a pelar un plátano. Explorar los alimentos sin comerlos les quitará la presión y podrán descubrir las frutas y verduras por sí mismos. Ir al supermercado o verdulería: La próxima vez que vayas al supermercado, pasa un rato en la sección de productos frescos para que tu hijo pueda tocarlos y hacer preguntas. Haz que elija una nueva fruta o verdura para llevársela a casa, explorarla y experimentar con ella. Manos a la obra: Corta uvas y pomelos y diviértete viendo cómo son por dentro. Este tipo de actividades, que permiten a tu hijo tocar nuevos alimentos, son una distracción divertida y ayudan a reducir su ansiedad ante las nuevas texturas. Cocinar juntos: No te compliques con tu pequeño chef, elige recetas en las que pueda participar.